Gaudí murió el 10 de junio de 1926. Cien años después, el mismo día, la basílica que había dejado a medias celebró una misa presidida por un papa y encendió por primera vez la torre más alta de su historia. La coincidencia no fue casual del todo — se trabajó durante años para que cuadrara — pero tampoco salió como estaba previsto: la fecha se había fijado para terminar el templo, y el templo no está terminado.
Esta página cuenta qué ocurrió realmente durante el año del centenario, quién organizó cada cosa — porque hubo tres programas distintos que la prensa mezcló constantemente — y en qué punto quedó todo al acabar.
Febrero: la última piedra de la cruz
El primer hito del año no fue una ceremonia sino una grúa. El 20 de febrero de 2026 se colocó el brazo superior de la cruz de la torre de Jesucristo, un bloque de 4,5 por 4,5 por 4,9 metros, y con él quedó cerrada por fuera la torre y el conjunto de las seis torres centrales. El templo alcanzó sus 172,5 metros.
La cruz entera mide diecisiete metros de alto por trece y medio de ancho, se fabricó en Alemania durante 2025 y se izó en siete piezas, tras premontarla sobre una plataforma a cincuenta y cuatro metros por encima de la nave central. Está revestida de vidrio y cerámica esmaltada blanca, y lleva en la base del terminal tres inscripciones latinas: Tu solus Sanctus, Tu solus Dominus, Tu solus Altissimus.
El récord, en cambio, se había batido antes. El 27 de octubre de 2025, al colocarse el brazo inferior de la cruz, el templo llegó a 162,91 metros y superó los 161,53 de la Münster de Ulm, que tenía el récord de iglesia más alta del mundo desde 1890. Conviene ser exacto con los términos: Ulm no es una catedral sino una iglesia luterana, la Sagrada Família tampoco es catedral sino basílica menor, y el récord se refiere a iglesias, no a edificios religiosos en general.
10 de junio: la misa del centenario
El día empezó a las diez de la mañana con una ofrenda floral ante la tumba de Gaudí, en la cripta, donde está enterrado desde 1926 en la capilla de la Virgen del Carmen. Por la tarde, a las 19:30, se celebró la misa solemne presidida por el papa León XIV, dentro de un viaje apostólico a España. Concelebraron cardenales, obispos y sacerdotes, con músicos y coros de toda Cataluña.
Asistieron más de cuatro mil personas dentro, solo con invitación, y otras tantas siguieron la ceremonia desde la calle Marina, delante de la fachada del Nacimiento. La basílica repartió cuatro mil doscientas entradas a través de las parroquias. Estuvieron los Reyes de España, el presidente del Gobierno y el presidente de la Generalitat.
Al terminar la misa, el papa salió del templo y bendijo la torre de Jesucristo, que se iluminó esa noche por primera vez. En la homilía describió la basílica como un templo todavía en construcción más que como una obra inacabada, llamó a Gaudí ferviente arquitecto de la fe y definió el edificio como una catequesis hecha de piedra, color y luz.
Un detalle que dice mucho de cómo se preparó todo: la rueda de prensa previa no se dio en una sala de actos, sino dentro de la torre de Jesucristo, a ochenta metros del suelo.
Tres programas distintos, y la prensa los mezcló
Aquí está la confusión que conviene deshacer, porque explica por qué se leen cifras incompatibles según el periódico. Durante 2026 coexistieron tres cosas con organizadores, presupuestos y perímetros distintos.
| Qué | Quién lo organiza | Qué abarca |
|---|---|---|
| Programa del centenario de la basílica | Junta Constructora del Temple | 31 actos entre el otoño de 2025 y la Navidad de 2026, con 3,2 millones de presupuesto de mecenazgo |
| Any Gaudí | Generalitat de Catalunya | Más de setenta actividades en toda la ciudad y el país, con la Cátedra Gaudí de la universidad politécnica como referencia académica |
| Capital Mundial de la Arquitectura | UNESCO y la Unión Internacional de Arquitectos | Del 12 de febrero al 13 de diciembre: 10 distritos, más de 170 instituciones, 143 exposiciones y más de 500 itinerarios |
El programa de la basílica se organizó en cuatro tramos. El primero, en el otoño de 2025, incluyó un concierto internacional de coros europeos y, el 30 de noviembre, el centenario de un aniversario menor pero significativo: la terminación del campanario de San Bernabé, la única torre que Gaudí vio acabada. El segundo tramo llevó al 19 de marzo, aniversario de la primera piedra de 1882, con la misa de San José y un concierto del Orfeó Català. El tercero culminó el 10 de junio. El cuarto ocupó el otoño.
Capital Mundial de la Arquitectura: quién lo da y por qué
Es el título peor explicado de los tres, y tiene una respuesta sencilla. Lo conceden conjuntamente la UNESCO y la Unión Internacional de Arquitectos, y el criterio está declarado: se otorga a la ciudad que acoge el Congreso Mundial de esa organización. No es un premio a la calidad arquitectónica de la ciudad, es la consecuencia de haber ganado la sede de un congreso.
El programa se extendió del 12 de febrero al 13 de diciembre por los diez distritos de la ciudad, con un edificio de referencia en cada uno, más de ciento setenta instituciones implicadas, ciento cuarenta y tres exposiciones, más de quinientos itinerarios y visitas guiadas, trescientos debates y unos ciento cuarenta talleres.
La parte que quedará cuando el año se olvide es material: la recuperación de diez medianeras ciegas convertidas en fachadas verdes, seleccionadas mediante un concurso internacional de ideas para arquitectos jóvenes convocado por el Ayuntamiento junto con las dos organizaciones. Es lo único del programa que seguirá estando ahí dentro de veinte años.
Venerable, que no es lo mismo que beato
El otro asunto del que se habló mucho durante el centenario, y con mucha imprecisión, es la causa de canonización. Convienen los términos exactos, porque la diferencia no es de matiz.
El proceso se abrió en 2003. El 14 de abril de 2025 el papa Francisco autorizó el decreto sobre las virtudes heroicas del siervo de Dios Antoni Gaudí i Cornet, y con eso Gaudí pasó a ser venerable. El decreto lo califica como fiel laico, y contiene un detalle que casi nadie recoge: dice que nació el 25 de junio de 1852 «probablemente en Reus», dejando abierta la vieja disputa con Riudoms.
Venerable es el primer escalón de tres. Para ser beato hace falta un milagro reconocido; para ser santo, un segundo. Gaudí no es beato y no es santo, y a la fecha de esta página no consta ningún proceso de beatificación concluido. El apodo de «arquitecto de Dios» es periodístico, no un título.
Hay una circunstancia que añadió resonancia a aquel decreto: la firma cayó una semana antes de la muerte del papa Francisco, el 21 de abril de 2025, y varios medios la presentaron como uno de sus últimos actos.
Lo que el centenario no hizo
El balance
Sigue sin haber una fecha
La cifra de 2026 no era simbólica: estaba escrita en la licencia de obras municipal de 2019 como plazo de ejecución. No se cumplió. Faltan los cuatro campanarios de la fachada de la Gloria, su pórtico, el baptisterio y la capilla de la Penitencia, y los trabajos dentro de la torre de Jesucristo siguen.
El obstáculo de verdad no es constructivo. Es la escalinata de la Gloria, que para existir exige derribar parte de dos manzanas de vivienda entre las calles Mallorca y Aragó. El paso estaba reservado desde el Plan General Metropolitano de 1976 y el expediente urbanístico no ha empezado siquiera. El presidente delegado de la Junta Constructora da por hecho que acabará en los tribunales.
Preguntado en junio de 2026, el arquitecto director habló de quizá diez años para los campanarios de la Gloria, y de tener en poco más de diez años la mayor parte del templo terminada. Ninguna de las dos cosas es una fecha. Y la lista de fechas prometidas y no cumplidas, que contamos en la historia del templo, ya es larga.
Merece la pena decirlo sin dramatismo, porque no es una mala noticia: la Sagrada Família es un templo expiatorio, se construye con donativos y con las entradas de quien la visita, y su ritmo ha dependido siempre de eso. Que el centenario no la terminara es exactamente lo que ha pasado en cada una de las fechas anteriores.
Qué queda del año
Tres cosas, y ninguna es una ceremonia. La primera es la torre: la silueta de Barcelona ha cambiado, y ese cambio es permanente. La segunda son las diez fachadas verdes de la Capital Mundial de la Arquitectura. La tercera, menos visible, es un cambio de método: el estudio que en febrero de 2026 acreditó la autoría de Gaudí sobre el Xalet del Catllaràs se presentó como el primer protocolo científico de atribución arquitectónica aplicado a su obra, y abre la puerta a revisar las que hoy no la tienen demostrada.
Para el visitante hay además un efecto práctico que durará años: casi todas las guías escritas antes de 2026 han quedado desfasadas. Siguen diciendo que la torre está en obras, que la basilica se terminará en 2026 o que Gaudí está en proceso de beatificación. Ninguna de las tres cosas es cierta hoy.
La historia completa del templo
Ocho arquitectos, un incendio que quemó los planos, 137 años sin licencia y todas las fechas de final que se prometieron.
Preguntas frecuentes
¿Qué pasó el 10 de junio de 2026?
¿Es Gaudí santo?
¿Quién da el título de Capital Mundial de la Arquitectura?
¿Cuántos actos hubo en el centenario?
¿Se terminó la Sagrada Família en 2026?
¿Por qué se había fijado 2026 como fecha de final?
Datos verificados el. Actos y programa: notas de prensa de la Junta Constructora del Temple. Homilía: Santa Sede. Decreto sobre las virtudes heroicas: Sala de Prensa vaticana, 14 de abril de 2025.