El dragón de esta verja tiene nombre propio, y no es el de Sant Jordi. Es Ladón, el dragón que guardaba el jardín de las Hespérides y al que mató Hércules. La referencia es concreta: L'Atlàntida, el poema épico de Jacint Verdaguer. Gaudí no estaba decorando una puerta con un bicho, estaba ilustrando un libro.
Y hay más precisión de la que se ve a primera vista. El dragón está dispuesto siguiendo el trazado de la constelación del Dragón, de modo que la figura es también un mapa del cielo. En el pilar que sostiene la hoja hay un árbol de las Hespérides en antimonio, con lo que la escena mitológica queda completa: el guardián, el árbol y las manzanas de oro que custodiaba.
Los ojos son de vidrio. La forja es de Joan Oñós, el mismo herrero que hizo la verja de margalló de la Casa Vicens y las dos serpientes de la entrada del Palau Güell. Si en Barcelona hay un hierro que se reconoce a diez metros, casi siempre sale de su taller.
Qué es de Gaudí aquí, exactamente
Conviene aclararlo antes de ir, porque la expectativa suele ser otra. Gaudí no proyectó la casa señorial de la finca. La masía Can Custó la había comprado en 1859 Joan Güell i Ferrer, el padre de Eusebi, y fue Eusebi quien amplió la propiedad hasta superar las tres hectáreas. Lo que encargó a Gaudí, entre 1884 y 1887, fueron cuatro elementos: el muro de cierre, la portería, las caballerizas y el picadero.
De las cuatro puertas originales del recinto sobreviven tres, alteradas, y la Font d'Hèrcules sigue en pie. Quien cruce la verja esperando una mansión gaudiniana detrás no la va a encontrar, y no por una pérdida: nunca la hubo.
Hubo además una pieza que estuvo aquí y ya no está. En 1881 Gaudí construyó un quiosco para la visita de Alfonso XII a Comillas, el 6 de agosto; en 1883 se trasladó a esta finca, y a partir de ahí desapareció sin que las fuentes digan qué fue de él. Es una de las varias obras de Gaudí de las que hoy solo se conserva la mención.
El dinero que compró este terreno
Merece la pena decir de dónde salía el capital, porque las fichas del monumento suelen saltárselo. La masía la compró en 1859 Joan Güell i Ferrer, y su fortuna, según las fuentes disponibles, se amasó como esclavista en Cuba. No es un detalle de color: es la base económica sobre la que se levantó buena parte del mecenazgo que hoy se visita con entrada.
Su hijo Eusebi Güell (1846-1918) se casó con Isabel López i Bru, hija del marqués de Comillas, y fue nombrado conde en 1910. Encargó a Gaudí seis obras en cuarenta años, y esta fue de las primeras. Sin esa relación no existiría casi nada de lo que se enseña hoy: el palacio del Raval, el Park Güell y la cripta de Santa Coloma salen del mismo bolsillo.
El detalle
Los dientes, uno a uno
De cerca se entiende por qué esta pieza se estudia en las escuelas de forja. La boca está abierta, la lengua sale como una lanza y los dientes están forjados uno por uno, sin repetirse. El ala desplegada tampoco repite el dibujo: cada tramo del enrejado resuelve un problema distinto.
Lo que no vamos a decirle es cuánto mide. Las dimensiones de la verja no están documentadas, y el «unos cinco metros» que repiten las guías no tiene ninguna fuente detrás.
Lo que se lee y lo que consta
Pocos edificios de Gaudí acumulan tanta información equivocada por metro cuadrado, y casi toda es de un tipo particular: no son leyendas bonitas, son confusiones administrativas que se copian sin comprobar. Esta tabla las pone en fila.
| Lo que se lee | Lo que consta |
|---|---|
| «Los pabellones son de la UPC» | Son propiedad de la Universitat de Barcelona desde 1969. La Reial Càtedra Gaudí, que sí es de la UPC, tuvo aquí su sede hasta 2008 |
| «El Palau Reial de Pedralbes es la casa de Güell reformada» | Es un edificio nuevo, encargado el 4 de agosto de 1921 a Eusebi Bona y Francesc de Paula Nebot |
| «Gaudí construyó la casa de la finca» | Gaudí hizo el muro, la portería, las caballerizas y el picadero. La casa señorial no es suya |
| «La verja mide unos cinco metros» | Las dimensiones de la verja no están documentadas en ninguna fuente |
| «La forjó el taller Vallet i Piqué» | Esa atribución no aparece en ninguna fuente. El herrero documentado es Joan Oñós |
| «Aquí nació el trencadís, en el picadero» | Se cita habitualmente, pero la afirmación no está referenciada. La primera con fuente sólida son las chimeneas del Palau Güell |
| «Son Patrimonio Mundial» | España los presentó en 2005 e ICOMOS los rechazó, junto con otras siete obras |
El picadero y el trencadís
Esta merece explicación aparte porque es la que más circula. En la entrada del picadero hay un revestimiento cerámico que se cita en todas partes como la primera aparición del trencadís en la obra de Gaudí. La afirmación está en la entrada «Trencadís» de la Wikipedia en catalán y de ahí ha pasado a decenas de fichas, pero no lleva referencia, y una segunda verificación no la sostiene.
Enfrente hay un dato firme: las chimeneas de la azotea del Palau Güell, de 1886 a 1890, con cerámica de la fábrica Pujol i Bausis, son la primera aplicación documentada. Podría ser que el picadero fuera antes, porque los pabellones son de 1884-1887 y la cronología encaja. Pero encajar cronológicamente no es lo mismo que estar documentado, y esa diferencia es exactamente lo que separa un dato de una suposición repetida durante cuarenta años.
De una masía a una obra cerrada
Nueve fechas, dos universidades y un quiosco que se perdió por el camino.
Los orígenes
1859
La masía
Joan Güell i Ferrer, padre de Eusebi, compra Can Custó. Su hijo ampliará la finca hasta pasar de las tres hectáreas.
1881
El quiosco de Comillas
Gaudí construye un quiosco para la visita de Alfonso XII a Comillas, el 6 de agosto.
1883
El quiosco llega aquí
Se traslada a la Finca Güell. Después se le pierde el rastro y hoy no queda nada de él.
El crecimiento
1884-1887
Gaudí levanta los pabellones
El muro de cierre, la portería, las caballerizas, el picadero y la verja del dragón.
1969
Universidad y protección
La finca pasa a la Universitat de Barcelona, y el decreto del 24 de julio declara los pabellones monumento histórico-artístico.
Hoy
2005
La UNESCO dice que no
España los presenta con otras once obras de Gaudí e ICOMOS los deja fuera.
2008
La Càtedra Gaudí se va
La Reial Càtedra Gaudí, que es de la UPC, deja el recinto. Sobre el año en que se instaló, las fuentes dan 1968 y 1977.
2015
Abren al público
Por primera vez se puede entrar en el recinto con normalidad.
2018
Cierran por obras
Desde junio constan cerrados. El estado de la reforma en 2026 no lo hemos podido verificar.
De quién son, y por qué todo el mundo dice UPC
Los pabellones son propiedad de la Universitat de Barcelona desde 1969. La confusión con la Universitat Politècnica de Catalunya tiene una causa concreta y muy razonable: la Reial Càtedra Gaudí, que es de la UPC, tuvo su sede dentro del recinto, en las caballerizas, durante décadas. Sobre el año en que se instaló las fuentes dan 1968 y 1977; se fue en 2008. El recinto alberga además el jardín botánico de la Facultad de Biología.
El archivo de esa cátedra merece un párrafo, porque explica muchas atribuciones dudosas. En su fondo digitalizado hay 206 piezas, de las que 138 son de Joan Matamala y solo 22 de Gaudí. Eso no significa que Gaudí falte del archivo: el fondo en papel ronda los cien mil documentos, y la ausencia en internet no prueba la ausencia en el depósito. Pero sí explica por qué tantas atribuciones a Gaudí proceden, en realidad, de dibujos de otras manos.
Detrás de eso hay un motivo estructural, y tiene nombre. Francesc Berenguer i Mestres (1866-1914) dejó los estudios de arquitectura sin sacar el título, de modo que no podía firmar proyectos, y el colegio de arquitectos de Cataluña lo dice sin rodeos: es habitual encontrar proyectos suyos firmados por Gaudí. La consecuencia es incómoda y hay que asumirla: una firma de Gaudí no prueba que el proyecto sea de Gaudí. Trabajó a su lado desde 1887 hasta su muerte, y al perderlo Gaudí dijo que había perdido su mano derecha.
El estado en 2026: hay que comprobarlo
Los pabellones abrieron al público en 2015 y desde junio de 2018 constan cerrados por obras. No hemos podido verificar en qué punto está esa reforma ahora, así que aquí queda como lo que es: un estado pendiente de confirmar, no un dato permanente. Antes de desplazarse conviene mirar la web de la Universitat de Barcelona.
Lo bueno es que lo que casi todo el mundo viene a ver no depende de eso. La verja del dragón da a la calle y se mira desde la acera, con el recinto abierto o cerrado, gratis y a cualquier hora. Es una de las pocas obras de Gaudí de las que se puede decir eso, y por eso aparece también en la lista del Gaudí que se ve sin pagar.
Preguntas frecuentes
¿Qué dragón es el de la verja?
¿Se puede visitar la Finca Güell?
¿De quién son los pabellones, de la UB o de la UPC?
¿El Palau Reial de Pedralbes es la casa de Güell?
¿Nació aquí el trencadís?
¿Cuánto mide la verja del dragón?
¿Están en la lista de la UNESCO?
Otras siete cosas que se ven desde la calle
Farolas de 1879, una fachada premiada, una puerta con una cruz que es réplica y hasta las baldosas del suelo.
Datos verificados el. Autoría, propiedad y cronología: fichas de la Universitat de Barcelona y del archivo de la Reial Càtedra Gaudí. Protección: decreto del 24 de julio de 1969 y expediente 320 de la UNESCO.